BUSCANDO LA PAZ

25.06.2015

Viajes: LA PAZ, BOLIVIA

Ya casi a mitad del año, el cuerpo y la cabeza pedían vacaciones, para lo que me hice de 5 días, un boleto de avión, muy poco equipaje, mi cámara... y partí hacia La Paz.

Al llegar me sentí abrazada por unas montañas construidas de pequeñísimas casas, y al andar las calles, de repente se iban apareciendo fugaces grupos musicales que invitaban a la fiesta por doquier. Así el alma paceña comenzaba a mostrarse.
Aquí la gente detiene su paso y te brinda su tiempo, se viven las calles.

Ya, con la luz del día, el paisaje se llenó de color y mucho ruido... el tránsito en las calles es indescriptible, miniaturas a escala de un mundo que parece salido de una realidad muy lejana.

Fue andar, subir, bajar, subir, subir... tocar el sol, y por sobre todo caminar devorando rostros e impregnando todos los sentidos con un viento suave de Paz. Un poquito aquí y otro por allá, sus mercados, sus fiestas, sus domingos, sus protestas, sus amores.

Poquísimo tiempo -lo sé- pero al menos un primer apretón de manos para conocer este mundo atrapado entre montañas y tan cerca del cielo... queda pendiente volver para andar despacio y encontrar La Paz.